PODAS

PODAS BÁSICAS EN EL JARDÍN

Las podas se realizan con distintos objetivos:

  •         Mantener o renovar la estructura
  •         Sanear, eliminando las ramas muertas, rotas o enfermas
  •         Favorecer la floración y la fructificación

¿CUÁNDO PODAR?

Dependiendo de cuando se forman los brotes de las flores, las podas se harán a principio de primavera o tras la floración. Hay plantas que florecen en los brotes del mismo año, otras en los del año anterior y otras en yemas de 2,3 años o más.

¿QUÉ PODAR?

No todas las plantas necesitan podas. De hecho, a veces es perjudiciar. Otras plantas, sin embargo, necesitan las podas para rejuvenecerlas y que duren más tiempo.

TIPOS DE PODAS

Se puede desde despuntar o pinzar las plantas hasta realizar podas severas. También existen las podas de manteNimiento que persiguen retirar las flores y hojas secas para mejorar el aspecto de las plantas, pero dejar algunas flores que dan paso a los frutos también es otra formar de aportar belleza.

¿CÓMO PODAR?

La poda es todo un arte. Existen muchos manuales de poda dada la magnitud del tema. Las podas son distintas según el tipo de planta. Además existen muchas técnicas y tendencias. Aquí solo abordo los aspectos generales. Para más información se pueden consultar muchas páginas de internet o libros como Pruning &Training de C. Brickel y D. Joyce, o poda de árboles con técnica japonesa en Niwaki, de J. Hobson.

El corte tiene que ser limpio y sin desgarros. Debemos podar a unos 5mm de la yema. En las yemas alternas (1) debe podarse con un ángulo de unos 45⁰ (2) y mientras que el corte debe ser recto en las yemas opuestas (3). Hay que tener en cuenta que el punto en el que se poda determina la dirección de las nuevas ramas (4 y 5). Siempre debe buscarse una yema externa a fin de que la planta se desarrolle hacia afuera para que la luz pueda penetrar en todos sitios. Cuando se cortan ramas a ras del tronco (6) hay que llevar cuidado de no hacerlo muy cerca: hay que cortar sobre el engrosamiento que hay en la rama justo debajo en su unión con el tronco (6); no cortar demasiado lejos para no dejar un saliente que morirá posteriormente. Hay que tener cuidado al cortar ramas pesadas, ya que pueden caer antes de haber terminado el corte; para evitarlo puede cortarse la rama más lejos del tronco (7) realizando un corte por debajo para quitar presión y luego otro por arriba (8). Después se cortará se cortará correctamente el tocón (8).

¿CON QUÉ PODAR?

La herramienta dependerá del diámetro de la rama. Además deben estar siemple afiladas, limpias
y desinfectas (con alcohol), para evitar contagios.

Para pequeñas ramas podemos usar una tijera de podar de una mano y hoja recta. Para las ramas con diámetro entre 2-3cm emplearemos tijeras de podar bypass de una mano. Si tienen más de 3 cm usaremos tiejeras de podar bypass de dos manos. Para ramas de diámetros mayores se emplearán serruchos.

Niwaki.com

EJEMPLOS DE PODAS

ARBUSTOS: se deben realizar podas para que no se hagan leñosos y duren más tiempo, 1/3 o poda drástica si están muy envejecidos: Ej: Lavandula, Rosmarinus, Teucrium, Santolina.

Abelia floribunda

En primavera, tras las primeras heladas y en verano tras la floración

Aloysia triphylla

A mitad de primavera

Artemisa sp.

A principios de primavera, tras posibles heladas

Atriplex halimus

En primavera, 1/3; o en la forma deseada

Berberis darwinii

Tras la floración, a principios de verano si no queremos los frutos; en otro caso, podar en otroño o invierno tras la fructificación.

Beberis thunbergii

A finales de invierno. Quitar la madera muerta en verano.

Buddleja alternifolia

Tras la floración, en verano.

Buddleja davidii

A principios de primavera, antes de que empiece a brotar

Buxus sp.

A finales de verano. Renovar en primavera.

Callistemon sp.

En verano, tras la floración

Camelia japonica

Ramas jovenes en primavera. Ramas viejas no debe podarse.

Carissa macrocarpa

Pinzados tras la floración

Ceanothus sp.

Poda drástica en primer y segundo año. Después, podas de mantenimiento en primavera

Cerastostigma sp.

En primavera, podar las ramas muertas y acortas el resto a 3-5cm del suelo

Choisya tenata

Podar los tallos floridos para favorecer la floración.

Cistus sp.

Podar en primavera las platas jóvenes. Plantas establecidas no suelen requerir poda.

Cornus sp.

A principios de primavera, antes de que aparezcan las yemas

Coronilla glauca

A principios de primavera

Cotinus coggyria

En primavera, antes de que empiece a brotar

Cotoneaster sp.

A finales de invierno

Eleagnus sp.

Si es necesario, tras la floración

Escallonia sp-.

En verano, tras la floración. Renovar en primavera

Euonymus europaeus

Final de invierno o principios de primavera

Euonymus japonicus

Mita o final de primavera

Euphorbia characias

A mitad de verano, tras la floración, podar los tallos florales.

Fatsia japonica

A mitad de primavera

Forsythia x intermedia

A mitad de primavera, tras la floración. Renovar en invierno o a principios de primavera.

Fuchsia sp.

A principios de primavera, cuando empiece a crecer.

Hebe sp.

En primavera

Helianthemum sp.

Mitad o finales de verano, tras la floración

Hibiscus sp.

A finales de primavera

Hydrangea sp.

Tras la floración (En climas frios, dejar la flor seca y podar a mitad de primavera).

Hypericum sp.

En primavera

Jasminum sp.

Tras la floración. Podas drásticas deben hacerse mejor en primavera aunque tengan pocas flores en verano.

Kerria sp.

A finales de primavera, tras la floración,

Lantana sp.

En primavera

Lavandula ssp.

En otoño, hacer una buena poda para rejuvenecer.

Lonicera ssp.

Podar frecuentemente entre primavera y otoño

Mahonia sp.

En primavera, tras la floración

Myrtus communis

Ademite bien la poda. A principios de primavera

Nerium oleander

A finales de verano o en otoño

Perovskia atriplicifolia

A mitad de primavera, cuando comienza a crecer

Philadelphus coronarius

A final de verano, tras la floración

Phlomis

A mitad de primavera, cuando está brotando

Photinia x fraseri

En primavera. Pinzar en primavera y verano

Pittosporum tobira

A mitad de primavera

Pyracantha sp.

A mitad de primavera

Rosmarinus officinalis

A principios de verano, tras la floración. Renovar en primavera

Salvia sp.

En primavera. Tras la floración cortar los tallos floridos.

Santonina sp.

En verano, tras la floraicón. Poda drástica a principios de primavavera.

Spartium junceum

En primavera. Los dos primeros años cortar por la mitad.

Spirea sp.

A principios de primavera, tas la floración.

Syringa sp.

En verano, tras la floración

Thymus sp.

A finales de verano

Viburnum sp.

Después de la floración

Vinca sp.

En primavera

Vitex agnus-castus

Tras la floración

Weigela sp.

Tras la floración

GRAMÍNEAS: por regla general, debería podarse a finales de invierno a 5-10cm de la base.

HERBÁCEAS: lo normal es realizar pinzados (cortar los extremos) para fomentar el crecimiento y retirar las flores secas (excepto cuando queramos obtener semillas o disfrutar de la belleza muerta de alguna de ellas).

TREPADORAS: La poda de trepadora requeriría un post especial, sobre todo por los tipos de poda.

Actinidia chinensis

A finales de invierno

Bignonia sp.

En primavera

Bougainvillea sp.

A finales de invierno o principios de primavera

Campsis grandifolia

A finales de invierno o principios de primavera

Clematis montana

Tras la floración

Clematis ‘Nelly Moser’

A finales de invierno o principios de primavera

Hedera sp.

A principios de primavera

Hydrangea sp.

Después de la floración

Jasminum nudiflorum

En primavera, justo después de la floración

Jasminum officinale

Después de la floración

Jasminum polyanthum

Después de la floración

Lonicera japonica

A principios de primavera

Lonicera periclymenum

Después de la floración

Parthenocissus

En otoño o a principios de invierno

Passiflora caerulea

En primavera y tras la floración

Plumbago sp.

A finales de invierno o principios de primavera

Solanum jasminoides

A principios de primavera

Stephanotis floribunda

A finales de invierno o principios de primavera

Trachelospermum jasminoides

A principios de primavera

Vitis vinífera

A mitad de invierno

Wisteria sp.

En verano, unos dos meses tras la floración

DALIAS/DAHLIA

DALIAS: BELLEZA Y FRAGILIDAD

BREVE HISTORIA

En 1570 Felipe II envió a Francisco Hernández a México para que estudiara sus recursos naturales. Entre ellos descubrió lo que hoy conocemos como dalias, que en nombre azteca se correspondía con Acocothi y Cocoxochitl. En 1648 publicó el libro Rerum medicarum Novoae Hispaniae Theasaurus (descargable en bibliotecavirtual.larioja.org) donde decía:

“Llaman Acocotli (tubo acuático) a esta hierba los de Quauhnáhuac y los de Tepuztlán, Chichicpatli, la cual tiene hojas como un nardo montano, pero divididas en cinco hojuelas, llenas de senos, las cuales en los extremos de los tallos, que son de un palmo de largo, delgados y rollizos, tienen las flores a manera de estrellas sobre color amarillo a rojo, tiene dos raíces semejantes a bellotas, que se rematan en dos hebras, por la parte exterior negras y por la interior blancas, parece en alguna manera que pertenece a las especies de ligústico”

Esta planta que crecía de forma silvestre en México no despertó, sin embargo, mucho interés en Europa, donde empezó a introducirse en el s. XVIII. En 1789, el director del jardín botánico de la Ciudad de México envió semillas a Antonio José Cavanilles Palop, que trabajaba en el Real Jardín Botánico de Madrid: tres especies diferentes que denominó: Dahlia pinnata, Dahlia rosea y Dahlia coccinea (ver Antonio José Cavanilles, Iconos et descripciones plantarum, vol, 3, Madrid 1794 – descargable en bibdigital.rjb.csic). Todas estas plantas eran simples, con pocos tallos. En un principio se cultivaron en invernaderos en Europa hasta que se descubrió que crecían mucho mejor en el exterior.

GRAN VARIEDAD DE DALIAS

Los cultivadores descubrieron pronto que las dalias eran propensas a cambiar de forma, color y tamaño, pues son hibridantes naturales. De ahí que explotaran diferentes variedades. Solo se les resistía un color: el azul, llegándose a ofrecer 1000 en Londres, que no llegaron a pagarse. Hoy se sabe que la ingeniería genética no puede producir el color azul.

Las primeras formas de dalia que se hicieron más populares fueron las de forma de globo. El primer registro de clasificación de dalias se realizó en 1833 en Alemania. Pero sólo en 1934 se llevó a cabo una clasificación exhaustiva de cultivares en el Jardín Botánico de Nueva York, que incluía 14000 diferentes variedades. Actualmente se incorporan unas 150 variedades al año, existiendo un Registro internacional de dalias (rhs.org.uk).

La popularidad de las dalias aumentó debido a su fácil cultivo y hoy día se celebran varios festivales: RHS Hampton Court Palace Garden Festival. Aunque los concursos de dalias de Wisley dejaron de funcionar hace algunos años, se ha recuperado para 2021.

En el Real Jardín Botánico de Madrid podemos disfrutar de una gran variedad de dalias, cortesía del gobierno mexicano.

ALGUNAS INDICACIONES SOBRE SU CULTIVO

La época de plantación es marzo-abril, en suelo rico en materia orgánica y ligero. Aunque prefieren una ubicación soleada, si las vamos a plantar en un lugar con altas temperaturas, es mejor hacerlo en semisombra.  Para mantener la humedad es aconsejable añadir algún tipo de mulch. Hay que tener cuidado con el viento ya que los tallos son muy frágiles.

El marco de plantación va a depender de la variedad, aunque por regla general se plantarán a 50cm de distancia y a una profundidad de 10-15cm. A las babosas les encantan los tallos jóvenes de las dalias: si quieres protegerlos puedes añadir tierra de diatomeas.

Cuando las dalias tienen tallos largos, lo ideal es poner tutores, uno por tallo, para evitar que se doblen cuando salgan las flores.

El riego debe ser moderado y siempre sobre la tierra (no hay que mojar ni hojas ni flores). Es preferible el riego en profundidad y distanciado.

Debe añadirse abono granulado en la plantación y abono líquido cada 2 semanas desde julio hasta septiembre, con alto contenido en potasio (como el abono para tomates) para incentivar la floración.

Cuando las flores se sequen, es aconsejable realizar pinzados, podando los tallos por encima de las yemas. El pinzamiento semanal ayuda a la floración continua. Si la planta tiene muchos tallos, habrá que aligerarla en junio-julio, reduciéndolos. Si se trata de dalias gigantes, dejar de 3 a 5 tallos por planta. Para el resto, dejar de 7 a 10 tallos por planta. Esto se hará podando por encima de un par de hojas a unos 40 cm.

Cuando bajan las temperaturas, se termina la temporada de las dalias. En este momento caben dos opciones:

1. Dejarlas en su sitio, cortando los tallos y cubriendo la tierra con mulch (compost o virutas) unos 10-15cm.

2. Sacar los tubérculos: cortar los tallos y desenterrar los tubérculos. Sacudir para que quede la menor tierra posible; retirar los bulbos dañados o muertos. Reducir los tallos hasta 5-15cm y almacenarlos en cajas poco profundas; tapar con material aislante (ej.: arena). Poner en lugar oscuro y fresco. Tapar con periódico.

La reproducción debe hacerse en primavera, cuando aparezcan los primeros tallos, por división, pero dejando siempre más de un bulbo por planta.

Y para quienes sean amantes de la lectura, no hay que olvidar la obra de James Ellroy, La Dalia Negra.

Dónde comprar: normalmente los tubérculos se adquieren al principio de primavera. Yo he utilizado bulbi.nl con buen resultado. Otros sitios web: thompson-morgan y sarahraven.

EL NOMBRE DE LAS PLANTAS

EL NOMBRE DE LAS PLANTAS: CÓMO ESCRIBIR Y PRONUNCIAR LOS NOMBRES CIENTÍFICOS DE LAS PLANTAS

Desde que Linneo en 1731 desarrolló la nomenclatura binomial, indicando el género y la especie, para todos los seres vivos, se ha usado esta denominación estándar para su clasificación (Código Internacional de Nomenclatura Botánica). De esta forma, las plantas adquirían un nombre botánico científico. Ello facilita su reconocimiento, ya que los nombres comunes varían dentro de un mismo idioma, dependiendo del lugar. Ejemplo de ello es, por ejemplo, el nombre LIRIO: con el se puede nombrar tanto al género Iris, como Lilium, Spathiphyllum, Convallaria majaris, Zantedeschia aethiopica, Pancratium maritimum, Clivia miniata, Agapanthus africanus

Pero en primer lugar daremos unas pautas básicas para descifrar los nombres:

Dado que los nombres son en latín, el problema surge a la hora de la pronunciación ya que se trata de una lengua muerta. Por ello, no todos coinciden a la hora de emplear la fonética e igualmente depende si es pronunciación clásica, romana o eclesiástica. Aquí vamos a intentar aportar unas reglas básicas, adoptando la fonética eclesiástica (que es la menos muerta) para el mejor empleo oral de la nomenclatura botánica.

ACENTUACIÓN: Las palabras latinas son comúnmente llanas. En algunos casos son esdrújulas.