EL JARDÍN CONTRA EL TIEMPO

El jardín contra el tiempo, Olivia Laing

Aprovechando la restauración del jardín de su nueva casa en Suffolk, antaño propiedad del paisajista-jardinero Mark Rumary, Olivia Laing introduce a lo largo del relato las interesantes historias de personales como Milton, John Clare, William Morris, Derek Jarrman o Iris Origo y su relación con los jardines.

No exenta de conocimiento botánicos, recorre el diseño de jardines desde el paisajismo ingles hasta nuestros días. Yo soy una entusiasta de la historia del diseño de jardines, pero nunca lo había visto desde un punto de vista económico y social. A lo largo de 260 páginas vamos descubriendo la evolución de la sociedad inglesa desde el siglo XVII, cómo el paisaje fue cambiando por la promulgación de distintas leyes como las leyes de cerramientos (1760-1840) que privatizó tierras usadas tradicionalmente como comunales o las nuevas leyes depobres (1834) que los confinaban en asilos, que hicieron más ricos a los ricos. La autora hace una lectura ácida de cómo se financiaron los jardines del siglo XVIII, con fortunas procedentes de la explotación de personas en las nuevas colonias de América con plantaciones de azúcar, café, te y posteriormente arroz y tabaco. Y de cómo se destruyó el paisaje para conseguir vistas pictóricas y panorámicas, llevándose por delante todo lo necesario, incluido aldeas.

El abandono de este tipo de diseño en el siglo XIX da paso aun jardín con flores donde la naturaleza en su conjunto esté más presente. Una visión del jardín como pura poesia. No solo hay que contemplar los aspectos técnicos, ecológicos o ésteticos. La contemplación, el adentrarse en un jardín debe transportarnos a un mundo poético, debe estremecer nuestra alma y acercarnos a la transparencia para alejarnos de un mundo oscuro, lleno de mentiras e intereses partidistas. El jardón como un lugar donde escapar de la realidad.

Un jardín es un ejercicio de equilibrio que puede adoptar la forma de colaboración o de guerra encarnizada. Esta tension entre el mundo tal como es y el mundo que desean los humanos se encuentra en la esencia de la crisis climática y, por tanto, el jardín puede ser también un lugar de ensayo donde experimentar formas nuevas y tal vez menos perjudiciales de habitar esta relación.

Finalmente, y condicionada por la sequía de los últimos años, Olivia Laing vuelve a reflexionar sobre lo que debe ser el jardín: no sólo un lugar donde descansar, pasear, reflexionar, contemplar o respirar, sino como parte de un ecosistema; dejar de pensar egoístamente en el jardín para replanteárnoslo como parte de algo más grande, donde muchos otros seres vivos residen; dejar de pensar en el jardín como algo perfecto y aceptar el desorden y la muerte. Y, sobre todo, no querer tener una pintura ‘paisajística’ inmutable a todos los cambios tanto fonológicos como climáticos.

ESPECIES VAGABUNDAS ¿Una amenaza?

Recensión al libro de G.Clément, F. Hallé y F. Letourneux

Libro editado por Editorial Gustavo Gili en 2021 en castellano (título original: Espèces vagabondes: menace ou bienfait?, 2012), resultado de un encuentro-congreso sobre la dimámica del mestizaje planetario en el que participaron los tres autores: Gilles Clément, ingeniero hortícola; Francis Hallé, botánico y biólogo; y François Letourneux, ingeniero agrónomo. Consta de cuatro partes, las tres primeras a cargo de cada uno de los autores y una tercera donde se realizan intercambios entre ellos para reflexionar sobre el tema, aportando cada autor su punto de vista sobre el mestizaje planetario de las especies vegetales y animales, preguntándose si este movimiento planetario es un mecanismo más de la evolución, cómo identificar estas plantas «vagabundas» y, en su caso, cómo controlarlas.

No coinciden del todo las posturas de los tres conferenciantes, desde la más radical de G. Clément que aboga por la acogida de todas las especies vagabundas, pasando por la conciliadora de F. Letourneux y la más restrictiva de F. Hallé.

Para G. Clément las especies que viven en una zona climática (ej. la mediterránea) también podrían vivir en otro continente si se dieran las mismas condiciones de suelo y clima. Lo expirimenta en su jardín de Rayol, porque el jardín sería el territorio por excelencia del mestizaje planetario. Hace una relación de diversos ejemplos de mestizajes vegetales a escala planetaria que constituyen paisajes híbridos, como Opuntia ficus-indica en las Islas Canarias, procedente de Centroamérica, que ya ha pasado a formar parte del paisaje. Y se pregunta si se deben suprimir las especies que no están en su lugar de origen aunque ello suponga que tengan que desaparecer del planeta. Porque ¿acaso los vaganbudeos no participan de manera constructiva en el mecanismo más general de la evolución?.

A ello responde F. Hallé señalando que se omiten las especies vagabundas que son «hierbas malas» como Imperata cylindrica, Miconia calvecens o Eichhornia crassipen o Stringa asiatica que acaba con las cosechas de mijo, maiz o caña de azucar. Para el, lo esencial de la evolución en términos de creación de especies, de especiación, son las barreras (físicas). El motor de evolución sería el aislamiento. No hay que forzar el proceso de evolución.

Por su parte F. Letourneux mantiene una postura intermedia, pero se plantea varias preguntas como quién sería el jardinero del jardín planetario, quién acompaña, provoca, causa o no el mestizaje. La responsabilidad de la especie humana como jardineros del planeta. El estado de la naturaleza, por si, es dinámico y, por tanto no existirían especies invasoras: el vagabundeo forma parte de la vida. Pero hay situaciones en que las invasoras vegetales y animales son problemáticas. El trabajo del jardinero sería velar para que las plantas vagabundas no se volvieran demasiado invasoras a expensas de la biodiversidad local, irremplazable y frágil.

El encuentro termina con intercambio de opiniones entre ellos y un turno de preguntas.

El libro, de no más de 102 páginas, es bastante interesante por la confrontación (pequeña) de los diferentes puntos de vista sobre cómo tratar las plantas vagabundas, aportando planteamientos ecológicos y concienciando sobre cómo estamos tratando a la naturaleza y, por ende, al planteta.

El libro se puede adquitir en amazon.es, en lacasadellibro.com y otras plataformas, incluso como ebook.

TOM STUART-SMITH: DRAWN FROM THE LAND

 

TOM STUART-SMITH: DRAWN FROM THE LAND

Publicación de los trabajos de Tom Stuart-Smith a cargo de Tim Richardson, son la colaboración de Piet Oudolf. Consta de dos volúmenes que incluyen 24 de sus jardines de todo el mundo. Cada jardín va acompañado de dibujos, fotografías y textos. Con ideas para el diseño, método, elección de plantas…

Edición muy cuidada de tan sólo 1000 ejemplares que puede adquirirse por 95€ en www.tomstuartsmith.co.uk/shop

CÓMO DISMINUIR LAS EMISIONES DE CARBONO DESDE TU JARDÍN

Recensión al libro «How to garden the low carbon way», de Sally Nex

El libro publicado por Pinguin Random House, en 2021, aborda los pasos que habría que dar a la hora de cultivar un jardín para combatir el cambio climático. Además del análisis del CO2, también se analizan otros gases como el NO2 y el metano, aportando datos interesantes.

Se explica la forma en que las plantas absorben el carbono y, de igual forma, se aportan ideas prácticas para el diseño del jardín, a través de materiales sostenibles, elección de plantas, tratamiendo de praderas, setos y borduras, formas de captación del agua de lluvia, control de hierbas espontáneas, tratamiento del suelo, control de plagas y enfermedades…

Trata de cómo crear y mantener un jardín de la forma más sostenible, desde el inicio. Hay otros muchos libros que tratan el tema, pero creo que este es el más práctico, con más ejemplos e ideas que no sólo disminuyen el CO2, sino que aumentan la biodiversidad y, de una forma práctica, con unos cambios sencillos, reducen nuestra huella de cabono.

El precio es de 13,24€ en amazon.es (8,74€ en versión Kindle).

PROPAGACIÓN EN OTOÑO-INVIERNO

PROPAGACIÓN EN OTOÑO-INVIERNO*

El período de latencia de las plantas (otoño-invierno en el hemisferio norte) es un buen momento para reproducirlas. La propagación puede realizarse de forma sexual o vegetativa. La reproducción sexual es la que se realiza por medio de semillas, resultando de ellas un ejemplar distinto del original (es como la reproducción de seres vivos: el resultado de la mezcla genética puede ser de lo más caprichoso). Sin embargo, en la propagación vegetativa estamos reproduciendo un clon del original: una planta idéntica, con la misma carga genética. La ventaja de esta última es que sabemos cual va a ser el resultado exacto (también tiene alguna desventaja, como la no diversidad genética, lo que supondría que, si es atacada por alguna plaga o enfermedad, todas las plantas que provienen de un mismo taxón serán atacadas por igual).

 

PROPAGACIÓN POR SEMILLAS

La propagación por semillas permite la polinización y fertilización cruzada dando lugar a nuevos especímenes. El problema es que puede pasar mucho tiempo hasta que se den las condiciones adecuadas para la germinación. No obstante, se pueden forzar las condiciones a través de estratificación (poner en frío durante un periodo) o sumergiendo las semillas en agua.

En otoño pueden sembrarse plantas que florecen en primavera, sin necesidad de emplear calor ni ningún equipo especial. El mundo de la siembra es bastante amplio, pero como regla general podemos decir que muchas de las semillas que se siembran en otoño pueden hacerse directamente en el jardín. No obstante, habrá que utilizar macetas o bandejas en algunos casos, con compost de calidad.  

  •            Si sembramos directamente, el suelo deberá tener suficiente materia orgánica para garantizar el drenaje.
  •            La profundidad de plantación será la indicada en el paquete. Después habrá que cubrir con el compost.
  •           Al compost se le añadirá grava pequeña (no redonda) o perlita en una proporción 3compost/1 grava-perlita.

En el caso de que las temperaturas bajaran mucho o hubiera muchas precipitaciones, podría ser beneficioso cubrir la siembra con geotextil.

PROPAGACIÓN POR VÍA VEGETATIVA

Tipos:

  • Producción de clones y réplicas a partir de la planta madre.
  • De forma natural, a través de hijuelos o retoños, embriones foliares, bulbos, tubérculos, rizomas, estolones, chupones y acodos.
  • Por esquejes: muchas especies son capaces de producir raíces a partir de los nudos (donde las hojas se unen al tallo).

Durante el periodo de otoño-invierno podemos realizar los siguientes tipos de propagación:

  • Por división: las plantas que florecen en primavera o a principios de verano
  • Por esquejes: tallos leñosos de las plantas arbustivas y trozos de raíz de plantas arbustivas y herbáceas
  • Por acodo: arbustos y trepadoras



PROPAGACIÓN POR DIVISIÓN

division

Es el caso de las plantas herbáceas perennes. Estas almacenan energía en sus raíces y en la base de los tallos para poder desarrollarse en la siguiente estación. La energía acumulada en sus raíces se usa para propagarlas a través de la división.

Se pueden dividir en esta época las plantas que florecen en primavera o a principios de verano. Los trozos resultantes de la división no deben ser demasiado pequeños si queremos que florezcan en la siguiente estación.

Las plantas que florecen a finales de verano es mejor dividirlas a finales de invierno cuando la planta ha consolidado toda su energía para poder propagarse por división. Las plantas resultantes si pueden ser de menor tamaño porque han contado con más tiempo para desarrollarse.

Las plantas resultantes de la división no necesitan una ubicación con calor o con un equipo especial.

Si las plantas que vamos a dividir se encuentran en el jardín, habrá que sacar la planta con cuidado, cavando alrededor de la misma sin dañar las raíces. La división puede hacerse con las manos y, en caso necesario, usando un cuchillo o unas tijeras (siempre limpios y desinfectados). Las plantas resultantes deben tener sus propias raíces, yemas de crecimiento y hojas.



PROPAGACIÓN POR ESQUEJES

Esqueje

Muchos árboles y arbustos pueden propagarse por medio de esquejes, ya que los puntos nodales (donde la hoja se une al tallo) pueden desarrollar raíces.

Los tallos que vamos a usar para esquejar pueden cortarse de distintas partes de la planta. Existen distintos tipos de esquejes:

  •           Leñosos: se emplean para la propagación en el período de latencia de las plantas (octubre-noviembre, febrero-marzo)
  •           Semi-leñosos: se emplean a mitad de verano (en lugares donde no hay latencia estival)
  •           Jóvenes o blandos: se emplean desde primavera hasta otoño.

Para la propagación en otoño-invierno se emplean tallos leñosos con pocas o ninguna hoja, aunque debemos emplear tallos desarrollados durante el año. Al plantarlos ahora, las raíces ya se habrán desarrollado para primavera permitiendo el crecimiento de la planta a partir de las yemas.

Se cortará un tallo entero y de él obtendremos pequeños tallos de unos 20-25cm de largo y del diámetro de un lápiz. En la parte de abajo se hará un corte recto por debajo de una yema. En la parte superior, un corte transversal (45⁰) sobre una yema. Después se enterrará 2/3 partes en el suelo o en una maceta.

No es necesario ningún tipo de equipo especial ni de calor, ya que una vez plantados pueden dejarse en el exterior.

Las raíces de plantas herbáceas y de algunas trepadoras y arbustos también pueden emplearse para la propagación en época de latencia. Pueden cortarse trozos de raíz fibrosa de unos 5cm y colocarlos sobre una bandeja o maceta en posición horizontal; después cubriremos con una mezcla de compost (3/4) y arena (1/4). Las raíces pequeñas pueden cortarse igualmente en trozos e introducirse verticalmente.

raices

Ciertas plantas pueden desarrollar raíces a partir de esquejes sumergidos directamente en agua. Es el caso de muchas plantas culinarias (lavanda, salvia, orégano, romero, melisa) y otras con facilidad para el acodo como la hiedra.

PROPAGACIÓN POR ACODO

acodo

La propagación por acodo se realiza también por medio de tallos del año en curso capaces de enraizar a través de sus nudos, pero en este caso no se separan de la planta madre, sino que permanecen unidos a ella, y, por tanto, enraízan más rápido que si se esquejan. Para acodar debemos elegir un tallo flexible que podamos enterrar en el suelo o en una maceta cercana. El tallo seleccionado ha de ser fuerte pero flexible; para conseguir una propagación más rápida se puede hacer una incisión superficial de 1 cm aproximadamente por la parte exterior del tallo, donde empezarán a desarrollarse las raíces. El acodo se cubrirá con sustrato y, en caso necesario, se pondrá un objeto encima (ej.; piedra, ladrillo, trozos de terracota) para asegurarnos de que quede enterrado.

Se pueden hacer varios acodos de un mismo tallo (acodo múltiple y en serpentina).

Para este tipo de propagación no se requiere ningún equipo especial ni aportación de calor.



TABLA DE PROPAGACIÓN EN OTOÑO-INVIERNO

ÁRBOLES

Abies sp.

Esquejes

Acacia

Raíces

Aesculus sp.

Esquejes y semillas

Ailanthus altissima

Esqueje y retoños

Alnus sp.

Semillas y retoños

Catalpa sp.

Raíces y semillas

Cercis sp.

Semillas y retoños

Corylus sp.

Semillas, retoños y acodo

Cupressus sempervirens

Esquejes, semillas y retoños

Ficus sp.

Esquejes y acodos

Ginkgo biloba

Semillas y retoños

Liquidambar styraciflua

Semillas, retoños y acodo

Malus sp.

Semillas y retoños

Morus sp.

Esquejes

Parrotia persica

Semillas y retoños

Populus sp.

Esquejes y retoños

Prunus sp.

Esquejes y semillas

Pyrus sp.

Semillas

Robinia pseudoacacia

Esqueje, semillas y división

Salix sp.

Esquejes y semillas

Sorbus sp.

Semillas

Tilia sp.

Semillas y acodo

Ulmus sp.

Semillas


ARBUSTOS Y TREPADORAS

Bougainvillea sp.

Esquejes y acodo

Buddleja davidii

Esquejes

Camellia japonica

Esquejes y semillas

Campsis sp.

Esquejes y acodo

Ceanothus sp.

Esquejes, raíces y semillas

Clematis sp.

Semillas, acodo

Cornus sp.

Esquejes, división y semillas

Corylus avellana

Semillas y acodo

Cytisus scopiarius

Esquejes

Dahne sp.

Esquejes

Elaeagnus sp.

Esquejes y semillas

Escallonia sp.

Esquejes

Euonymus sp.

Esquejes y semillas

Hedera sp.

Esquejes y acodo

Hibiscus sp.

Esquejes

Hydrangea sp.

Esquejes

Hypericum sp.

Esquejes y semillas

Jasminum sp.

Esquejes

Lavandula sp.

Esquejes

Ligustrum sp.

Esquejes, semillas y acodo

Lonicera sp.

Esquejes y semillas

Magnolia sp.

Semillas y acodo

Mahonia sp.

Esqueje, división y semillas

Monstera deliciosa

Esquejes y acodo (todo el año)

Nerium oleander

Acodo (todo el año)

Parthenocissus sp.

Esquejes y semillas

Passiflora sp.

Semillas y acodo (todo el año)

Philadelphus coronarius

Esqueje y semillas

Philodendron sp.

Esqueje, semillas y acodo (todo el año)

Pittosporum sp.

Esquejes y semillas

Potentilla sp.

Esquejes y semillas

Pyracantha sp.

Esquejes y semillas

Rhododendron sp.

Semillas y acodo

Rhus typhina

Esqueje, división y semillas

Rosmarinus sp.

Esquejes

Rubus sp.

Esquejes, raíces y división

Sambucus sp.

Esquejes

Skimmia japonica

Esquejes y semillas

Solanum jasminoides

Semillas

Spiraea japonica

Esquejes y división

Stephanotis floribunda

Esquejes (todo el año)

Syringa vulgaris

Raíces y semillas

Viburnum sp.

Esquejes y semillas

Vitis vinifera

Esquejes

Weigela japonica

Esquejes

Wisteria sp.

Esquejes y raíces



HERBÁCEAS

Anemona sp.

Esquejes

Begonia sp.

Esquejes

Bergenia sp.

División y esquejes

Convallaria majalis

División y semillas

Dianthus sp.

División y semillas

Eryngium sp.

Semillas y esquejes

Euphorbia sp.

Semillas y esquejes

Gaillardia sp.

Esquejes

Gaura lindheimeri

Enraizamiento en agua

Geranium sp.

División y raíces

Peonia sp.

División y semillas

Papaver sp.

Esquejes

Sansevieria sp.

Esquejes (todo el año)

Verbascum sp.

Esquejes

Viola sp.

División

*Elaboración de la entrada a partir de la Masterclass ofrecida por BBC Gardener’s World “Success with Propagation: Free Plants to Grow Now” impartida por David Hurrion, y del libro “Propagating Plants. How to Create New Plants for Free”, editado por la Royal Horticultural Society (Editor en Jefe: Alan Toogood), DK ed., 2019.

Otras formas de propagación: https://www.youtube.com/watch?v=DfERk9OPS8E; https://www.youtube.com/watch?v=WAC2BqCUWQM

PODAS

PODAS BÁSICAS EN EL JARDÍN

Las podas se realizan con distintos objetivos:

  •         Mantener o renovar la estructura
  •         Sanear, eliminando las ramas muertas, rotas o enfermas
  •         Favorecer la floración y la fructificación






¿CUÁNDO PODAR?

Dependiendo de cuando se forman los brotes de las flores, las podas se harán a principio de primavera o tras la floración. Hay plantas que florecen en los brotes del mismo año, otras en los del año anterior y otras en yemas de 2,3 años o más.






¿QUÉ PODAR?

No todas las plantas necesitan podas. De hecho, a veces es perjudicial. Otras plantas, sin embargo, necesitan las podas para rejuvenecerlas y que duren más tiempo.

TIPOS DE PODAS

Se puede desde despuntar o pinzar las plantas hasta realizar podas severas. También existen las podas de mantenimiento que persiguen retirar las flores y hojas secas para mejorar el aspecto de las plantas, pero dejar algunas flores que dan paso a los frutos también es otra formar de aportar belleza.




¿CÓMO PODAR?

La poda es todo un arte. Existen muchos manuales de poda dada la magnitud del tema. Las podas son distintas según el tipo de planta. Además existen muchas técnicas y tendencias. Aquí solo abordo los aspectos generales. Para más información se pueden consultar muchas páginas de internet o libros como Pruning &Training de C. Brickel y D. Joyce, o poda de árboles con técnica japonesa en Niwaki, de J. Hobson.

El corte tiene que ser limpio y sin desgarros. Debemos podar a unos 5mm de la yema. En las yemas alternas (1) debe podarse con un ángulo de unos 45⁰ (2) y mientras que el corte debe ser recto en las yemas opuestas (3). Hay que tener en cuenta que el punto en el que se poda determina la dirección de las nuevas ramas (4 y 5). Siempre debe buscarse una yema externa a fin de que la planta se desarrolle hacia afuera para que la luz pueda penetrar en todos sitios. Cuando se cortan ramas a ras del tronco (6) hay que llevar cuidado de no hacerlo muy cerca: hay que cortar sobre el engrosamiento que hay en la rama justo debajo en su unión con el tronco (6); no cortar demasiado lejos para no dejar un saliente que morirá posteriormente. Hay que tener cuidado al cortar ramas pesadas, ya que pueden caer antes de haber terminado el corte; para evitarlo puede cortarse la rama más lejos del tronco (7) realizando un corte por debajo para quitar presión y luego otro por arriba (8). Después se cortará se cortará correctamente el tocón (8).



¿CON QUÉ PODAR?

La herramienta dependerá del diámetro de la rama. Además deben estar siemple afiladas, limpias
y desinfectas (con alcohol), para evitar contagios.

Para pequeñas ramas podemos usar una tijera de podar de una mano y hoja recta. Para las ramas con diámetro entre 2-3cm emplearemos tijeras de podar bypass de una mano. Si tienen más de 3 cm usaremos tiejeras de podar bypass de dos manos. Para ramas de diámetros mayores se emplearán serruchos.


Niwaki.com







EJEMPLOS DE PODAS

ARBUSTOS: se deben realizar podas para que no se hagan leñosos y duren más tiempo, 1/3 o poda drástica si están muy envejecidos: Ej: Lavandula, Rosmarinus, Teucrium, Santolina.

Abelia floribunda

En primavera, tras las primeras heladas y en verano tras la floración

Aloysia triphylla

A mitad de primavera

Artemisa sp.

A principios de primavera, tras posibles heladas

Atriplex halimus

En primavera, 1/3; o en la forma deseada

Berberis darwinii

Tras la floración, a principios de verano si no queremos los frutos; en otro caso, podar en otoño o invierno tras la fructificación.

Beberis thunbergii

A finales de invierno. Quitar la madera muerta en verano.

Buddleja alternifolia

Tras la floración, en verano.

Buddleja davidii

A principios de primavera, antes de que empiece a brotar

Buxus sp.

A finales de verano. Renovar en primavera.

Callistemon sp.

En verano, tras la floración

Camelia japonica

Ramas jóvenes en primavera. Ramas viejas no debe podarse.

Carissa macrocarpa

Pinzados tras la floración

Ceanothus sp.

Poda drástica en primer y segundo año. Después, podas de mantenimiento en primavera

Cerastostigma sp.

En primavera, podar las ramas muertas y acortas el resto a 3-5cm del suelo

Choisya tenata

Podar los tallos floridos para favorecer la floración.

Cistus sp.

Podar en primavera las platas jóvenes. Plantas establecidas no suelen requerir poda.

Cornus sp.

A principios de primavera, antes de que aparezcan las yemas

Coronilla glauca

A principios de primavera

Cotinus coggyria

En primavera, antes de que empiece a brotar

Cotoneaster sp.

A finales de invierno

Eleagnus sp.

Si es necesario, tras la floración

Escallonia sp-.

En verano, tras la floración. Renovar en primavera

Euonymus europaeus

Final de invierno o principios de primavera

Euonymus japonicus

Mita o final de primavera

Euphorbia characias

A mitad de verano, tras la floración, podar los tallos florales.

Fatsia japonica

A mitad de primavera

Forsythia x intermedia

A mitad de primavera, tras la floración. Renovar en invierno o a principios de primavera.

Fuchsia sp.

A principios de primavera, cuando empiece a crecer.

Hebe sp.

En primavera

Helianthemum sp.

Mitad o finales de verano, tras la floración

Hibiscus sp.

A finales de primavera

Hydrangea sp.

Tras la floración (En climas fríos, dejar la flor seca y podar a mitad de primavera).

Hypericum sp.

En primavera

Jasminum sp.

Tras la floración. Podas drásticas deben hacerse mejor en primavera aunque tengan pocas flores en verano.

Kerria sp.

A finales de primavera, tras la floración,

Lantana sp.

En primavera

Lavandula ssp.

En otoño, hacer una buena poda para rejuvenecer.

Lonicera ssp.

Podar frecuentemente entre primavera y otoño

Mahonia sp.

En primavera, tras la floración

Myrtus communis

Admite bien la poda. A principios de primavera

Nerium oleander

A finales de verano o en otoño

Perovskia atriplicifolia

A mitad de primavera, cuando comienza a crecer

Philadelphus coronarius

A final de verano, tras la floración

Phlomis

A mitad de primavera, cuando está brotando

Photinia x fraseri

En primavera. Pinzar en primavera y verano

Pittosporum tobira

A mitad de primavera

Pyracantha sp.

A mitad de primavera

Rosmarinus officinalis

A principios de verano, tras la floración. Renovar en primavera

Salvia sp.

En primavera. Tras la floración cortar los tallos floridos.

Santonina sp.

En verano, tras la floración. Poda drástica a principios de primavera.

Spartium junceum

En primavera. Los dos primeros años cortar por la mitad.

Spirea sp.

A principios de primavera, tas la floración.

Syringa sp.

En verano, tras la floración

Thymus sp.

A finales de verano

Viburnum sp.

Después de la floración

Vinca sp.

En primavera

Vitex agnus-castus

Tras la floración

Weigela sp.

Tras la floración

GRAMÍNEAS: por regla general, debería podarse a finales de invierno a 5-10cm de la base.

HERBÁCEAS: lo normal es realizar pinzados (cortar los extremos) para fomentar el crecimiento y retirar las flores secas (excepto cuando queramos obtener semillas o disfrutar de la belleza muerta de alguna de ellas).

TREPADORAS: La poda de trepadora requeriría un post especial, sobre todo por los tipos de poda.

Actinidia chinensis

A finales de invierno

Bignonia sp.

En primavera

Bougainvillea sp.

A finales de invierno o principios de primavera

Campsis grandifolia

A finales de invierno o principios de primavera

Clematis montana

Tras la floración

Clematis ‘Nelly Moser’

A finales de invierno o principios de primavera

Hedera sp.

A principios de primavera

Hydrangea sp.

Después de la floración

Jasminum nudiflorum

En primavera, justo después de la floración

Jasminum officinale

Después de la floración

Jasminum polyanthum

Después de la floración

Lonicera japonica

A principios de primavera

Lonicera periclymenum

Después de la floración

Parthenocissus

En otoño o a principios de invierno

Passiflora caerulea

En primavera y tras la floración

Plumbago sp.

A finales de invierno o principios de primavera

Solanum jasminoides

A principios de primavera

Stephanotis floribunda

A finales de invierno o principios de primavera

Trachelospermum jasminoides

A principios de primavera

Vitis vinífera

A mitad de invierno

Wisteria sp.

En verano, unos dos meses tras la floración

DALIAS/DAHLIA

DALIAS: BELLEZA Y FRAGILIDAD

BREVE HISTORIA

En 1570 Felipe II envió a Francisco Hernández a México para que estudiara sus recursos naturales. Entre ellos descubrió lo que hoy conocemos como dalias, que en nombre azteca se correspondía con Acocothi y Cocoxochitl. En 1648 publicó el libro Rerum medicarum Novoae Hispaniae Theasaurus (descargable en bibliotecavirtual.larioja.org) donde decía:

“Llaman Acocotli (tubo acuático) a esta hierba los de Quauhnáhuac y los de Tepuztlán, Chichicpatli, la cual tiene hojas como un nardo montano, pero divididas en cinco hojuelas, llenas de senos, las cuales en los extremos de los tallos, que son de un palmo de largo, delgados y rollizos, tienen las flores a manera de estrellas sobre color amarillo a rojo, tiene dos raíces semejantes a bellotas, que se rematan en dos hebras, por la parte exterior negras y por la interior blancas, parece en alguna manera que pertenece a las especies de ligústico”

Esta planta que crecía de forma silvestre en México no despertó, sin embargo, mucho interés en Europa, donde empezó a introducirse en el s. XVIII. En 1789, el director del jardín botánico de la Ciudad de México envió semillas a Antonio José Cavanilles Palop, que trabajaba en el Real Jardín Botánico de Madrid: tres especies diferentes que denominó: Dahlia pinnata, Dahlia rosea y Dahlia coccinea (ver Antonio José Cavanilles, Iconos et descripciones plantarum, vol, 3, Madrid 1794 – descargable en bibdigital.rjb.csic). Todas estas plantas eran simples, con pocos tallos. En un principio se cultivaron en invernaderos en Europa hasta que se descubrió que crecían mucho mejor en el exterior.

GRAN VARIEDAD DE DALIAS

Los cultivadores descubrieron pronto que las dalias eran propensas a cambiar de forma, color y tamaño, pues son hibridantes naturales. De ahí que explotaran diferentes variedades. Solo se les resistía un color: el azul, llegándose a ofrecer ₤ 1000 en Londres, que no llegaron a pagarse. Hoy se sabe que la ingeniería genética no puede producir el color azul.

Las primeras formas de dalia que se hicieron más populares fueron las de forma de globo. El primer registro de clasificación de dalias se realizó en 1833 en Alemania. Pero sólo en 1934 se llevó a cabo una clasificación exhaustiva de cultivares en el Jardín Botánico de Nueva York, que incluía 14000 diferentes variedades. Actualmente se incorporan unas 150 variedades al año, existiendo un Registro internacional de dalias (rhs.org.uk).

La popularidad de las dalias aumentó debido a su fácil cultivo y hoy día se celebran varios festivales: RHS Hampton Court Palace Garden Festival. Aunque los concursos de dalias de Wisley dejaron de funcionar hace algunos años, se ha recuperado para 2021.

En el Real Jardín Botánico de Madrid podemos disfrutar de una gran variedad de dalias, cortesía del gobierno mexicano.

ALGUNAS INDICACIONES SOBRE SU CULTIVO

La época de plantación es marzo-abril, en suelo rico en materia orgánica y ligero. Aunque prefieren una ubicación soleada, si las vamos a plantar en un lugar con altas temperaturas, es mejor hacerlo en semisombra.  Para mantener la humedad es aconsejable añadir algún tipo de mulch. Hay que tener cuidado con el viento ya que los tallos son muy frágiles.

El marco de plantación va a depender de la variedad, aunque por regla general se plantarán a 50cm de distancia y a una profundidad de 10-15cm. A las babosas les encantan los tallos jóvenes de las dalias: si quieres protegerlos puedes añadir tierra de diatomeas.

Cuando las dalias tienen tallos largos, lo ideal es poner tutores, uno por tallo, para evitar que se doblen cuando salgan las flores.

El riego debe ser moderado y siempre sobre la tierra (no hay que mojar ni hojas ni flores). Es preferible el riego en profundidad y distanciado.

Debe añadirse abono granulado en la plantación y abono líquido cada 2 semanas desde julio hasta septiembre, con alto contenido en potasio (como el abono para tomates) para incentivar la floración.

Cuando las flores se sequen, es aconsejable realizar pinzados, podando los tallos por encima de las yemas. El pinzamiento semanal ayuda a la floración continua. Si la planta tiene muchos tallos, habrá que aligerarla en junio-julio, reduciéndolos. Si se trata de dalias gigantes, dejar de 3 a 5 tallos por planta. Para el resto, dejar de 7 a 10 tallos por planta. Esto se hará podando por encima de un par de hojas a unos 40 cm.

Cuando bajan las temperaturas, se termina la temporada de las dalias. En este momento caben dos opciones:

1. Dejarlas en su sitio, cortando los tallos y cubriendo la tierra con mulch (compost o virutas) unos 10-15cm.

2. Sacar los tubérculos: cortar los tallos y desenterrar los tubérculos. Sacudir para que quede la menor tierra posible; retirar los bulbos dañados o muertos. Reducir los tallos hasta 5-15cm y almacenarlos en cajas poco profundas; tapar con material aislante (ej.: arena). Poner en lugar oscuro y fresco. Tapar con periódico.

La reproducción debe hacerse en primavera, cuando aparezcan los primeros tallos, por división, pero dejando siempre más de un bulbo por planta.

Y para quienes sean amantes de la lectura, no hay que olvidar la obra de James Ellroy, La Dalia Negra.

Dónde comprar: normalmente los tubérculos se adquieren al principio de primavera. Yo he utilizado bulbi.nl con buen resultado. Otros sitios web: thompson-morgan y sarahraven.

EL NOMBRE DE LAS PLANTAS

EL NOMBRE DE LAS PLANTAS: CÓMO ESCRIBIR Y PRONUNCIAR LOS NOMBRES CIENTÍFICOS DE LAS PLANTAS

Desde que Linneo en 1731 desarrolló la nomenclatura binomial, indicando el género y la especie, para todos los seres vivos, se ha usado esta denominación estándar para su clasificación (Código Internacional de Nomenclatura Botánica). De esta forma, las plantas adquirían un nombre botánico científico. Ello facilita su reconocimiento, ya que los nombres comunes varían dentro de un mismo idioma, dependiendo del lugar. Ejemplo de ello es, por ejemplo, el nombre LIRIO: con el se puede nombrar tanto al género Iris, como Lilium, Spathiphyllum, Convallaria majaris, Zantedeschia aethiopica, Pancratium maritimum, Clivia miniata, Agapanthus africanus…

Pero en primer lugar daremos unas pautas básicas para descifrar los nombres:

Dado que los nombres son en latín, el problema surge a la hora de la pronunciación ya que se trata de una lengua muerta. Por ello, no todos coinciden a la hora de emplear la fonética e igualmente depende si es pronunciación clásica, romana o eclesiástica. Aquí vamos a intentar aportar unas reglas básicas, adoptando la fonética eclesiástica (que es la menos muerta) para el mejor empleo oral de la nomenclatura botánica.

ACENTUACIÓN: Las palabras latinas son comúnmente llanas. En algunos casos son esdrújulas.

PELAGORNIUM

PELARGONIUM: NUEVAS ESPECIES

La familia Geraniaceae comprende los géneros Pelargomium, Geranium y Erodium. Se diferencian fundamentalmente por el número de pétalos y, sobre todo, por el número de estambres: 5 estambres los erodios, 7 los pelargonios y 10 los geranios. Todos tienes 5 pétalos, pero en el caso de los pelargonios se agrupan en 3 y 2, mientas que en el resto son simétricos.

La confusión entre geranios y pelargonios se remonta a la clasificación de Carl Linnaeus que los agrupó conjuntamente en 1753. Fue Charles L’Heritier quien los separó en dos géneros diferentes en 1789.

Los pelargonios proceden de Sudáfrica originariamente y de algunas zonas de sureste de Australia, mientras que los geranios provienen de regiones templadas del hemisferio norte y soportan temperaturas más rigurosas.

Además, y dadas sus características, los geranios suelen ser de hoja caduca y no soportan la sequía.

Aquí vamos a hablar de los pelargonios, tan ampliamente usados en las zonas más cálidas de España, sobre todo en patios y balcones.

Lo que realmente hace distinto a los perlargonios de otras especies son sus hojas, cuya diversidad es mayor que en ninguna otra planta. Junto con el tamaño y la forma, las hojas del pelargonio desprenden aromas muy diferentes: fragancias de frutas, rosas, menta, dulce, especiado, balsámico… Lo que comúnmente conocemos como geranios son los geranios comunes (Pelargonium zonale), con sus hojas redondeadas con una marca marrón o “zona” en el centro y sus pompones florales por tallo.

CUIDADOS

SUSTRATO

Los pelargonios se cultivan normalmente en macetas. Los sustratos universales no son los más idóneos. Prefieren sustratos sueltos que no se compacten. Por ello, el mejor sustrato es el que está compuesto en su mayor parte de turba. Para los injertos o semilleros, es aconsejable añadir arena.

RIEGO

Durante el invierno no necesitan prácticamente riego. Si están en invernadero, regar cada 3 semanas en diciembre y enero, para ir progresivamente aumentando la frecuencia a partir de febrero. Cuando empiecen a tener nuevos brotes (normalmente en marzo), habrá que aumentar el riego hasta hacerlo día sí día no hasta octubre/noviembre. Las plantas jóvenes necesitan menos riego porque tienen menos raíces que alimentar. Además, el riego debe hacerse intentando mojar lo menos posible las hojas, sobre todo en invierno (mayor peligro de botritis). Como regla general habrá que regar cuando las temperaturas son altas y dejar de hacerlo cuando son frías. También habría que aprovechar los días soleados o con viento suave para regar. Si no se está seguro de que necesiten agua, entonces mejor no regar.

ABONO

Cuando comienzan a desarrollarse, los pelargonios necesitan abono. Lo idóneo es hacerlo con abonos de liberación lenta. Alternativamente puede utilizarse abono liquido de potasio en primavera. Lo que no debe utilizarse es abono rico en nitrógeno, que aumentara el desarrollo foliar en detrimento de la floración. Las especies silvestres necesitan menos abonado que las híbridas.

REPRODUCCIÓN

Lo más fácil es la reproducción a través de esquejes en marzo/abril o en septiembre/octubre. Yo suelo hacerlo a principios de primavera cuando los “recompongo” quitando los tallos muertos o en mal estado y podando algunas puntas, que luego utilizo para reproducirlos. Los tallos suelen tener unos 15cm, jóvenes y frescos, y quito las hojas inferiores, dejando apenas 2-3 hojas de la parte superior. No es necesario utilizar enraizante, aunque si se quiere acelerar el proceso, se puede usar alguno de algas o canela.

Es muy importante el tamaño de la maceta en el trasplante, que no debe ser excesivo: normalmente con macetas de 7cm funcionan bien (si la especie es muy vigorosa es aconsejable usar macetas de 11cm).

PODA

Los pelargonios necesitan podas constantes para manejar el tamaño y engordar los tallos leñosos de forma que las plantas se hagan más fuertes. Los pinzamientos retrasarán la floración pero fortalecerán la planta y aumentarán la floración.

En otoño hay que realizar una poda severa para reducir el follaje y asegurar la ventilación y la penetración de la luz en toda la planta. La poda debe hacerse encima de los nudos (de otra forma podría morir el tallo). Es muy importante que las tijeras estén desinfectadas (con alcohol) para no transmitir ninguna enfermedad y evitar que se pudran. Puede usarse lejía diluida, aplicada con un pincel, para sellar las heridas producidas por la poda. Durante el invierno habrá que observar los tallos y retirar los que se hayan infectado.

Es muy importante quitar las flores secas para aumentar la continua floración; si no se quitan, el pelargonio dirigirá toda su energía a elaborar semillas. Igualmente hay que quitar las hojas amarillas o secas para favorecer la ventilación.

PROBLEMAS

Los pelargonios pueden presentar diferentes enfermedades, así como pueden ser atacados por distintas plagas. En gran parte, todos ellos son consecuencia de mala ubicación, falta de nutrientes, exceso de riego… Si nuestros pelargonios crecen fuertes, estarán más protegidos contra plagas y enfermedades.

No obstante, a veces tendremos que tratarlos preventiva o curativamente. Diluir jabón de lavavajillas en agua es un remedio fácil y barato. Además, también podemos usar aceite de neem que no daña el ecosistema.

Pero la mariposa del geranio (Cacyreus marshalli) está muy extendida en España:  si aparecen agujeros en los tallos y las flores están mustias, hay que buscar orugas verdes de unos 2cm para eliminarlas; a continuación, habrá que realizar un tratamiento curativo con algún producto específico para eliminar la plaga. Lo idóneo es tratar preventivamente, ya que la mariposa puede acabar con todos nuestros pelargonios.

También pueden presentar otras plagas como mosca africana, pulgones, mosca blanca, cochinillas, orugas… y enfermendades como botritis, roya, oidio, alternariosis… que pueden tratarse preventivamente.

CUIDADOS EN INVIERNO

La mayoría de los pelargonios soportan hasta -5⁰C siempre que estén resguardados en un lugar seco. Si vivimos en zonas frías, deberíamos trasladar los pelargonios a invernaderos cuando las temperaturas comiencen a bajar, pero teniéndolos siempre ventilados, ya que aborrecen más la faltan de ventilación y las heladas porque la botritis les puede afectar. Yo los estoy cultivando en Madrid, y dado que en los últimos años no han bajado las temperaturas de 0⁰C, han soportado bien el invierno en el exterior.

ESPECIES

Aunque en España los más empleados son Pelargonium zonale (geranio común) y Pelargonium peltatum (geranio hiedra), existen casi 300 especies. Poco a poco se van introduciendo algunas nuevas, como son los pelargonios de olor, pero aún es complicado adquirir otras especies.

Por si os interesa, yo he encontrado una tienda online que envía pelargonios (también otros geranios) a España. El precio es elevado (unas 5₤), pero si estáis interesados, merece la pena: www.woottensplants.com.: P. aboratifolium, P. acetosum, P. ‘Apple Betty’, P. Ardwick Cinnam’, P, ‘Ashby’, P. ‘Beromunster’, P. betulinum, P. ‘Bitter Lemon’, P. ‘Black Knight’, P. crithmifolium, P. ‘Deerwood Lavander Lad’, P. gibbosum, P. ‘Gwendolin’, P. papilonaceum, P. creaeum, P. papilonaceum, P. acraeum, P. caffrum, P. ‘Miss Stapleton’, P. ‘Fanny Eden’, P. ‘Millfield Rose’, P. siddoides, P. ‘Renate Parsley’…

P. x schottii (© Woottens)
P. x Lawrenceanum (© Woottens)
P. 'Renate Parsley' (© Woottens)
P. sidoides (© Woottens)
P. 'Millfield Rose' (© Woottens)
P. 'Fanny Eden' (© Woottens)
P. 'Miss Stapleton' (© Woottens)
P. caffrum (© Woottens)
P. papilonaceum (© Woottens)
P. acraeum (© Woottens)
P. 'Blackman Beauty' (© Woottens)
P. 'Gwendolin' (© Woottens)
P. gibbosum (© Woottens)
P. 'Deerwood Lavander Lad (© Woottens)
P. crithmifolium (© Woottens)
P. 'Black Knight' (© Woottens)
P. 'Bitter Lemon' (© Woottens)
P. betulinum (© Woottens)
P. 'Beromunster' (© Woottens)
P. 'Ashby' (© Woottens)
P. 'Ardwick-Cinnamon (© Woottens)
P. 'Olympus Digital' (© Woottens)
P. acetosum (© Woottens)
P. arboratifolium (© Woottens)

Publicaciones

«Natural Selection. A Year in the Garden», de Dan Pearson.

Guardian Books, Londres 2017

Ilustraciones de Clare Melinsky

Como indica el título, el libro es un diario del jardín a lo largo de un año. No es un libro de jardinería, técnicas de jardinería, diseño de jardines o descripción de las plantas utilizadas al uso, sino todo eso junto con una narración y descripción de alguien no sólo muy diestro en la materia sino de una gran sensibilidad.

Partiendo de una mirada retrospectiva de los artículos que escribió durante diez años en el periódico Observer, este libro se realiza desde una distancia más madura. A través de la evolución y el devenir de sus jardines de Peckham en Londes y de Hillside en Somerset, escribe mes a mes este diario. La evolución en el cambio de concepto sobre los jardines aparece manifiesta: ahora tiene la necesidad de sentirse más pequeño y con menos control sobre el entorno, más cerca de la tierra y de sus ritmos. Un jardín no es estático y tiene que inspirar paz y la emoción de descubrir constantemente nuevos aspectos. Porque una de las grandes alegrías que te brinda el jardín es poder prestarle atención aquí y ahora; cada semana es distinta a la anterior.

La jardinería es la capacidad de observar y percatarse de las necesidades de cada planta y poder responder a las mismas. Con el tiempo, nos volvemos más sabios como jardineros y más confidentes; aprendemos que es posible romper las reglas e incluso contradecirnos a nosotros mismos.Tan importante como actuar es observar.

Igualmente, con el tiempo se aprende a diferenciar entre el mundo del jardín y el territorio natural, la naturaleza. Enfatiza la importancia de la lectura, que conecta las palabras con las plantas y el proceso de su crecimiento. Lecturas tan básicas y fundamentales como las de Christopher Lloyd y Vita Sackville-West de sus jardines de Great Dixter y Sissinghurst proporcionan aprendizaje en todos los sentidos.

Todo ello puede extraerse a lo largo de este singular diario, que describe todas sus experiencias en el jardín, todas las técnicas, algunas de ellas distintas a las que esperaríamos (como abonar menos para no situar a las plantas en “zona de confort” …). Todo ello dentro de las nuevas técnicas basadas en la ecología, importancia de los suelos y desarrollo de la biodiversidad.